No todos somos iguales

Durante la mayor parte de mi vida —no toda, de niña tenía otras preocupaciones como jugar—, he pensado que uno de los problemas fundamentales que impide al país avanzar es la existencia de una cultura política muy poco democrática, por lo que me planteé como objetivo tratar de contribuir a cambiarla, a promover la constitución de una ciudadanía que exista realmente —no como un verso más del discurso político—, por tanto tratar de que la igualdad entre los diversos sea posible, al menos en el ámbito público.

Siempre pensé que más allá de las diferencias fenotípicas, éramos todos seres humanos iguales, ni mejores ni peores, ni con más o menos derecho a ser felices, pero dados los acontecimientos del último lustro, lamento pensar que llegó el momento de distinguirnos unos de otros, Read the rest of this entry »

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